Frente a frente

Y si el miedo:
dejara de ser parte de tí.

Si pudieses reconocerlo en todo lo que haces y, ponerle rostro para verlo.

Y si se convirtiera en aquello que una vez fue y ya no importase.

Si lo tratas como el sentimiento que es y reconoces que no puede dañarte.
Se convierte en un aliado que puede ayudarte en el caminar.
Te hace ser más valiente en tus decisiones, te permite reconocer tu verdad para aceptarla como lo único y sincero que firman tu esencia, tu yo...

Cuando miras cara a cara al medio, y le dices que no le temes.
Entonces, tu caminar fluye en la armonía de la felicidad.